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  • Blackout

Ellas en dirección de fotografía

Actualizado: 29 de jul de 2019

¿Qué hace que una simple imagen tenga alma? ¿Qué nos hace recordar algo prácticamente para siempre aunque sea tan intangible?


Creo que ahí está la esencia. No basta con un buen equipo de maquillaje, los mejores cámaras y el material más caro. He visto obras de teatro con limitadísimos recursos darle mil vueltas a grandes producciones, que a diferencia de estas, eran un equipo. Toda cuadrilla que se precie funciona como un bloque, y eso hace que el trabajo final brille con luz propia.


Cada detalle importa, y como toda orquesta, se necesita un director. ¿Te imaginas un grupo de músicos tocando sin un guía, unas partituras? Y como todo ello lo que distingue el trabajo bien hecho a la excelencia es saber que tener ese papel de director de fotografía no se trata de ser jefe, sino un líder. No es fácil aunar todo el talento y el trabajo de un set de probablemente docenas de personas en una sola imagen, y además invitarnos a dar un paseo por todos recovecos de nuestra cabeza hasta captar nuestra total atención.


Es indispensable que al hablar de la dirección de fotografía, no olvidarnos que dirección, diseño de producción y guión han de trabajar codo con codo desde el momento cero, para darle el tipo de imagen que requiere cada historia, el modo de llegar a ella, el tono y color de la misma y un inmenso etcétera, que vuelve a recalcar que es en los detalles donde se marca la diferencia.


Y no cometamos el error de pensar que esto de ser director de foto es algo moderno. No me imagino Sed de mal rodada en el año 1958, sin el coraje de Russell Metty comenzando unos exquisitos tres minutos de plano secuencia, llevándonos desde la activación de una bomba que sin perder detalle nos lleva por una calle plagada de gente escuchando el ajetreo de la frontera de México, y un constante tic tac dentro de un coche que anunciaba desde el primer momento su próximo fin.


Y es en este tipo de campos en los que se mueve Cristina Noda. En cómo, cuándo, y porqué enseñar algo en pantalla. No solo ha sido directora de fotografía sino que también es auxiliar de cámara, pasando por los diferentes niveles de abstracción que requiere. De nuevo tenemos la suerte de tener con nosotros una mujer coraje, que ha sabido abrirse camino desde la pedagogía hasta la cinematografía.

- ¿Qué fue lo que te impulsó a dedicarte a la industria del cine?

Trabajaba en Servicios Sociales en Las Palmas y la realidad que vivía cada día me hizo buscar algo que me ayudara a canalizar todo aquello. Así que me apunté a un curso de fotografía química. En el segundo año me enteré de que la Asociación de Cine Vértigo iba hacer un curso de Cine digital, e intenté apuntarme. No me cogieron porque no tenía experiencia ni conocimientos previos, pero el profesor que lo impartía solicitó un ayudante para dar las clases y una amiga que trabajaba en la producción me recomendó como Pedagoga (que es la carrera que estudié). Él aceptó. Nada más llegar al lugar en el que rodábamos me puso una REDONE en la mano, yo no sabía ni cómo cogerla, pero supe que nunca más la iba a soltar. A los seis meses, los recortes en las políticas públicas se acentuaron, el centro cerró y mi vida cambió del todo. Aprendí esta profesión de forma gremial, cosa que me enorgullece muchísimo. He hecho mil cursos específicos obviamente, pero esto sólo hay una manera de aprender esto, y es, con horas de vuelo.

- En pocas palabras, ¿Cómo resumirías tu trabajo?

Como auxiliar de cámara, entiendo mi trabajo como una asistencia directa a las necesidades de cámara, NO sólo a nivel técnico. Requiere bastante concentración y compromiso físico e intelectual, ser responsable de "la película" y de mecanismos que valen muchísimo dinero, pero también, es fundamental una actitud positiva. Este puesto, que adoro, implica estar muchas horas en el set sin salir, y eso requiere ayudar a mantener un buen clima entre otras cosas.

Como dire de foto, crear.

- ¿Cuál ha sido la producción/es de la/las que te sientes más orgullosa?

Todas y cada una de las que hago con los/as colegas. Las producciones que hacemos porque queremos contar algo. Tengo la suerte de estar rodeada de amigos/as con los que hago cine y esas son los verdaderos regalos.

- ¿Te encontraste algún problema, o alguna situación destacable al empezar tu carrera por ser mujer? De ser así ¿Cuál?

Los primeros años, me pasaba mucho que cuando iba a la localización el primer día me mandaban a vestuario o maquillaje en vez de al camión de cámara. O la eterna frase de , ¿tú puedes con eso?. Por suerte, cada vez pasa menos. También, me llamaba la atención la actitud paternalista de algunos compañeros o los comentarios "sexualizados" hacia las mujeres. El departamento de cámara y sus afines (luces y grip) son fundamentalmente departamentos masculinos y muchas veces, ellos mismos se sorprendían al decir burradas y darse cuenta de que yo estaba al lado escuchándoles. Hoy en día, lo siguen haciendo obviamente, pero con ciertos matices y una complicidad que me permite responderles y echarnos unas risas.

Sin embargo, no sería justo dejarlo ahí. Al afirmar que la mayoría de mis camaradas son hombres también debo agradecerles que me han enseñado TODO. Desde agarrar un trípode a cómo es el espectómetro de la luz "x", que coma desde que pueda (un consejo que vale millones) o regalarme mis primeros guantes de trabajo (que aún conservo con cariño).

- Dentro de tu rama, ¿cuál sería la proporción de mujeres que sueles ver? (X de cada 10 personas)

En 8 años que llevo en esta profesión, sólo he trabajado con dos directoras de fotografía, una foquista y cuatro auxiliares. Poco más puedo añadir.

- ¿Qué les dirías a las mujeres que quieren hacerse un hueco en este complicado mundo?

Que esto es una carrera de fondo, que sólo si lo amas y estás dispuesta a trabajar duro y aprender siempre, lo soportarás. Estamos todos/as locos/as pero cuando entras en la familia es una maravilla. Y que si me necesitan, es fácil encontrarme.

- ¿Crees que existe discriminación en el sector?

Obvio.

- ¿Qué piensas del movimiento 8 de marzo? ¿te unirías, te unirás, te uniste?

Es un levantamiento social necesario, me uní y lloré cuando sentí toda esa energía en las calles. Queda mucho camino pero no tenemos miedo.

- ¿Qué mejorarías a grandes rasgos de la filosofía de trabajo del mundillo (te has encontrado problemas comunes)? ¿Cuáles?

A pesar de entender la necesidad de la jerarquía establecida, a veces, se me hace muy extraña cuando se acerca a doctrinas más cercanas a lo militar que a lo que yo entiendo por liderazgo. También, he aprendido a valorar a las productoras que cuidan a su equipo.

- Movimiento Me too. ¿Qué palabra/s se te viene/n a la cabeza?

Me too.

- ¿Alguna ídola?

Todas y cada una de las libre pensadoras que se atrevieron, atreven y atreverán a ser quienes son.

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